Entrevista para la revista Fusión, por Mariló Hidalgo

JL.retratos.officiales_2009_09_08_1427

JOSE LUIS MONTES.
“El hombre que tuvo la fortuna de fracasar”
Plataforma Editorial

-Un directivo de multinacionales y empresario de éxito, un día decide abandonarlo todo y dar un golpe de timón a su vida. ¿Por qué?
Imagina que vas en un barco lujoso, veloz y lleno de comodidades … pero que navega con el rumbo erróneo. Qué tontería llegar al sitio inadecuado, aunque sea en un barco estupendo, ¿verdad?. Así que, cuando te das cuenta, simplemente miras la carta de navegación, das un golpe de timón, y cambias de rumbo. A veces incluso hace falta cambiar de barco para llegar allí donde ahora has decidido poner proa. La vida es una singladura demasiado preciosa como para perderla llevando tu barco al puerto equivocado, por muy confortable que pueda ser el viaje.

-¿Qué ha sido lo más importante que has aprendido desde entonces?
A amar y a dejarme guiar por el amor. A amarme a mí mismo, partiendo del conocimiento profundo de mi ser verdadero, y derivado de ello a amar a los demás como parte del todo que somos. Y a actuar en consecuencia. Así de simple, así de extraño hoy en día y así de verdadero y de poderoso.

-¿Qué actitud es necesaria para aprender de las adversidades?
Por una montaña ascendían tres personas: un cobarde, un ciego y un valeroso, y se les aproximaba una tormenta para la que no estaban preparados ni llevaban protección. El cobarde, al verla, se asustó y empezó a lamentarse y a echarle la culpa de la situación a sus compañeros, empezando a actuar con nerviosismo sin ton ni son. El ciego, que era de los que no quería ver, sostenía optimista que no les alcanzaría y que si lo hacía no les pasaría nada. El valeroso, no lo era por enfrentarse a las dificultades menospreciando el peligro, sino que las miraba de frente sin perder la cabeza, aprendiendo de sus errores y aciertos las lecciones necesarias, así que miró a sus compañeros y les dijo: “amigos, ni perdamos el control, ni nos culpemos unos a otros, ni pretendamos que la tormenta no existe. Debemos aprender que la próxima vez que salgamos a la montaña hemos de mirar la predicción del tiempo y en todo caso traer ropa impermeable. Y ahora dejemos de subir, porque si la tormenta descarga sobre nosotros en la cima corremos peligro de morir por un rayo, así que bajemos y busquemos refugio a salvo”. Ante la adversidad, la actitud adecuada es la suma de calma, autocrítica, inteligencia, valentía y acción.

-¿Qué fortuna se encuentra escondida tras el fracaso?
El buen maestro se nos aparece siempre disfrazado de fracaso, mientras que de éxito solo se disfraza el diablo del ego. Del fracaso podemos aprender cuáles son nuestras carencias, errores y defectos, mientras que del éxito raramente aprendemos nada y corremos el peligro de que nuestro ego se infle y nuble la visión de nuestros ojos. Si ante un fracaso, aún y permitiéndonos el duelo, tenemos la sabiduría y la fortaleza de mirar a los ojos nuestro lado más feo y débil, tenemos la maravillosa oportunidad de salir mejores y más fuertes. Ahí radica la oportunidad de alcanzar esa fortuna

-Vivir es un ejercicio de supervivencia. ¿Cómo se recorre ese camino? ¿Qué ingredientes son necesarios?
Vayamos más allá de esa supervivencia … ¿sobrevivir para qué? Esa y no otra es la cuestión suprema. Quien aspira en su vida apenas nada más que a sobrevivir, la pierde, pierde y malgasta su preciosa vida. Quien la dota de un sentido, la vive enriquecida y enriquece la de quienes le rodean. Por tanto, mueres cada vez que renuncias a dar sentido a tu vida, mientras que vives cada vez que luchas por rellenarla con una gota más de acción transcendente. Y, desde ese punto de vista, sobrevivir es superar las inevitables dificultades y aprender de ellas a crecer como persona, lo cual no solo enriquece tu vida sino que te permite vivirla cada vez con mayores capacidades. Es un ejercicio de valentía, de lucidez y de amor.

-”Éxito y fracaso son hermanos gemelos”, has comentado. ¿Por qué?
Decía Rudyard Kipling que debemos tratar a ambos como los impostores que son, y yo voy más allá y digo que son hermanos gemelos, las dos caras de una misma moneda. Que fracasar o tener éxito depende totalmente de los objetivos que te marcas. Pero no solo, y sobretodo no especialmente, de que sean abordable sino de que sean los adecuados. No hay mayor fracaso que tener éxito en conseguir lo inadecuado. Y el mundo, lo vemos cada día, está lleno de personas llenas de signos aparentes de éxito que fracasan estrepitosamente con su vida, que tienen mucho pero no son nada. El fracaso y el éxito son hermanos gemelos que van de la mano, y ya es un importante éxito saber distinguir cual es cual para ti, en tu vida personal.

-¿Por qué muchas veces se envuelve en papel de regalo lo que en el fondo es un fracaso? ¿A qué se tiene miedo?
Porque se nos educa para ser cobardes y débiles, perezosos … y ricos. No podemos soportar que los demás no nos quieran, no nos admiren o incluso no nos envidien, y tenemos que mostrar que somos personas de éxito, aunque nos sintamos íntimamente desgraciados o los signos externos de éxito los paguemos en 200 plazos. Fracasar es de fracasados, y se nos repite desde niños que los fracasados son feos, sufren, huelen y van al infierno en vida. Y la realidad es que todos fracasamos y que la verdadera persona de éxito no es quien no fracasa sino quien se levanta después de fracasar y aprende de la experiencia, y quien de todo ello resurge como mejor persona y, así, construye su vida paso a paso con cada aprendizaje.

-Asemejas la tarea de escribir un libro con la de subir una montaña. ¿En qué sentido?
Bueno, supongo que cada persona tiende a buscar similitudes de todo con aquellas pasiones que disfruta, y yo lo hago con la montaña, que para mi es una bella y dura metáfora de la vida. En subir montañas, en vivir y, claro está, en escribir también, a menudo la preparación cuenta tanto como la propia acción de cara al resultado final. Y hay subidas, que parecen durísimas y que nunca se acabarán, pero que no solo se terminan y haces cumbre sino que después de ellas vienen las bajadas que a menudo son peores que los ascensos. Hace sol y te llueve, y a todo ello te debes enfrentar con el mismo ánimo positivo y valeroso. Cuando acabas de escribir un libro, como cuando regresas de una cima, te preguntas si no fue mejor el camino que el resultado … como con la vida.

-¿Qué te supuso la ascensión al Kilimanjaro en esa especie de “viaje interior”?
Como todos los viajes iniciáticos, cuesta separar en ellos qué es viaje interior y qué travesía externa. La subida al Kili era algo que tenía pendiente, que tuve que anular cuando aquel fracaso estrepitoso que me puso ante la oportunidad, la fortuna, de dar ese golpe de timón, y fue un viaje que pude hacer completando el círculo, una vez enderezado el rumbo de mi vida. Por tanto, tuvo un significado como punto de inflexión. Pero fue también un viaje maravilloso en el que mi yo interior tuvo la oportunidad de observarse, ver, soñar, decidir y hasta planificar esas nuevas decisiones.

-Has estado también en el Montblanc. ¿Qué te ha enseñado la montaña?
A esa cima, cuna del alpinismo, fui además con un buen amigo, excelente persona y fenomenal guía, así que aprendí tanto de la montaña como de mi acompañante. Esa ascensión la recuerdo, sobretodo la primera parte hasta el refugio de Goûter, como la etapa más dura que nunca he hecho. Y de ella, y sobretodo de mi amigo Oscar, aprendí que en la vida no has de coleccionar cromos sino disfrutar de las fotos de cada uno de ellos, que no los has de conseguir todos sino que has de conseguir los que de verdad quieres, valen la pena, y saber gozarlos.

-¿Qué pensaste cuando tuviste en tus manos “El hombre que tuvo la fortuna de fracasar”? ¿Recogía lo que habías querido transmitir?
La verdad es que sentí emoción, y pensé “qué libro más bello nos ha salido”, porque el maravilloso equipo de personas de mi editorial, Plataforma, son co-responsables del resultado. Y volví a leerlo, confieso que con miedo, y debo decir que me gustó lo que había escrito, que lo disfruté de nuevo. Y eso es una alegría íntima muy bonita.

-¿Qué haces en estos momentos? ¿Qué proyectos tienes a la vista?
Uy! Quien me conoce ya sabe que yo siempre ando metido en muchas cosas bullendo. Todas, eso si, sinérgicas entre si y coherentes con mi yo interior. Ando principalmente embarcado en Wikihappiness, el movimiento social sin ánimo de lucro que he fundado, y que está creciendo de forma maravillosa y chispeante, con bastantes miles de personas ya que se nos han sumado para, juntos, cambiar el mundo y que en pocos meses han convertido bastantes sueños en realidades tangibles. Y ando también metido en mi siguiente libro, que tratará sobre el derecho a soñar y a superar los propios límites para vivir la vida que uno apasionadamente desea. Y ando muy metido en ser mejor persona, en ser capaz cada vez más de ofrecer la mejor energía, de dar amor sin condición, en errar menos y en pedir perdón cuando yerro, en ser cada vez más yo. Al final, yo no explico nada más que lo que yo personalmente he aprendido y vivo.

-¿Echas algo de menos en tu vida?
Tener menos miedo y más amor. Pero eso es porque yo soy muy exigente conmigo mismo. En realidad tengo en mi vida todo lo que necesito multiplicado por mil, siempre he sido un ser afortunado y cada vez lo soy más, y no seré tan ingrato de quejarme de nada.

Anuncios

0 Responses to “Entrevista para la revista Fusión, por Mariló Hidalgo”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 33 seguidores

José Luis Montes

El autor de éste blog, así como del libro homónimo, quiere mantener a través de este espacio una relación continuada con los lectores y asistentes a sus conferencias. José Luis Montes ha sido durante más de veinte años directivo de multinacionales y empresario de éxito, al mismo tiempo que escritor, conferenciante, consultor y dirigente de organizaciones sectoriales. Un buen día decidió ser feliz. En la actualidad sigue desarrollando una intensa actividad como escritor, conferenciante y coach, combinándolo con la colaboración y el asesoramiento a varias ONGs y fundaciones. Además, y de forma muy especial, dirige la organización sin ánimo de lucro Movimiento Wikihappiness, del que es fundador, el cual experimenta un fuerte crecimiento y es su plataforma principal para cumplir su sueño: dedicar su vida a mejorar el mundo. Es también un montañero experimentado y una persona exigente en su búsqueda de un desarrollo personal y espiritual coherentes.

Archivos

Twitts!


A %d blogueros les gusta esto: